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CONSEJOS

Cómo los colores Pantone pueden cambiar según el soporte que utilices

Siempre me ha fascinado una cosa del mundo de la impresión: lo que ves en pantalla o en una guía Pantone no siempre es lo que acaba saliendo impreso. Y no es un error, ni un fallo de producción. Es física, es química… y es uno de los grandes retos (y también encantos) del trabajo con etiquetas y packaging.

Hoy quiero explicarte, desde mi experiencia, por qué un mismo color Pantone puede verse diferente según el soporte o material donde lo imprimes.

El mito del color “exacto”

Cuando alguien me pide un color Pantone concreto, muchas veces la expectativa es clara: “quiero este color exacto, tal cual lo veo en la guía”.

Pero la realidad es que un Pantone no es una “fotocopia” del color, sino una referencia estándar que luego se adapta al mundo real de la impresión.

Y aquí viene la clave: el soporte lo cambia todo.

No es lo mismo imprimir sobre papel que sobre film plástico

Uno de los factores más importantes es el tipo de material donde se imprime la etiqueta.

📄 Papel estucado o no estucado

En papeles estucados (más lisos y cerrados), la tinta se queda más en superficie. Esto hace que el color se vea:

  • Más brillante
  • Más definido
  • Más fiel a la guía Pantone

En cambio, en papeles no estucados o porosos:

  • La tinta se absorbe más
  • El color pierde intensidad
  • El acabado se ve más apagado o “natural”
🧴 Plásticos (PP, PE, PET)

Cuando trabajamos con materiales como polipropileno (PP) o polietileno (PE), la historia cambia bastante.

Estos soportes:

  • No absorben la tinta como el papel
  • Requieren tintas específicas o tratamientos previos
  • Pueden dar un acabado más brillante o más frío visualmente

Aquí es muy habitual que el mismo Pantone se vea ligeramente más oscuro o con menos calidez.

El color también depende del fondo

Otro factor clave que a veces se pasa por alto es el color del soporte.

No es lo mismo imprimir sobre:

  • Blanco puro
  • Blanco roto
  • Transparente
  • Metalizado

Por ejemplo:

  • En un soporte transparente, el color cambia completamente según lo que haya detrás del envase.
  • En un material metalizado, el reflejo altera la percepción del color, dándole más brillo o incluso tonos inesperados.

Esto es especialmente importante en sectores como el vino o la cosmética, donde el packaging tiene mucho peso visual.

La tinta no se comporta igual en todos los materiales

Aunque trabajemos con el mismo Pantone y el mismo sistema de impresión, la tinta reacciona de forma distinta según el soporte:

  • En materiales porosos: se expande ligeramente (ganancia de punto)
  • En materiales no porosos: queda más superficial
  • En films técnicos: puede requerir primers o tratamientos corona

Todo esto afecta directamente a cómo percibimos el color final.

El acabado también influye (mucho más de lo que parece)

Otro factor que siempre explico a clientes es el acabado final de la etiqueta:

  • Brillo → intensifica los colores
  • Mate → suaviza y apaga ligeramente los tonos
  • Soft touch o texturizados → alteran la percepción visual del color
  • Barnices o laminados → pueden cambiar la saturación

Un mismo Pantone puede parecer completamente diferente solo por el acabado superficial.

Un ejemplo real del día a día

Te pongo un caso muy habitual que me encuentro:

Un cliente quiere un rojo Pantone para una etiqueta de aceite de oliva premium. Lo prueba en papel y le encanta: intenso, elegante, potente.

Pero cuando lo pasamos a un material plástico resistente a humedad:

  • El rojo se vuelve más profundo
  • Pierde un poco de calidez
  • Gana un toque más técnico e industrial

¿Es el mismo color? Sí.

¿Se ve igual? No.

Y aquí es donde entra nuestro trabajo: ajustar, probar y encontrar el equilibrio perfecto.

Entonces… ¿el Pantone no sirve?

Al contrario. El sistema Pantone es fundamental. Sin él, la comunicación del color sería un caos.

Pero hay que entenderlo bien:

👉 Pantone es una referencia, no un resultado final absoluto.

El resultado final depende de una combinación de:

  • Material
  • Tinta
  • Proceso de impresión
  • Acabado
  • Condiciones de producción
Cómo trabajo yo este proceso

Cuando desarrollamos una etiqueta, nunca me quedo solo con la referencia Pantone en papel. Siempre recomiendo:

  • Hacer pruebas en el soporte final
  • Validar colores en condiciones reales
  • Comparar en diferentes tipos de luz
  • Ajustar si es necesario según el uso del producto

Porque una etiqueta no vive en una hoja de papel: vive en una botella, en una estantería, en una cámara fría o en un lineal de supermercado.

El color es mucho más que un código Pantone. Es una interacción entre diseño, material y percepción.

Y entender esto es clave para evitar frustraciones y, sobre todo, para conseguir etiquetas que realmente funcionen en el mundo real.

Si te quedas con una idea, que sea esta:

👉 el soporte no solo sostiene la etiqueta, también transforma el color.

Imagen de Albert Sanz

Albert Sanz

Jefe de Preimpresión

Estudió diseño gráfico y lleva más de 20 años en la empresa. Su experiencia y compromiso garantizan que cada proyecto salga con la máxima calidad y respeto por el proceso.

Imagen de Albert Sanz

Albert Sanz

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Estudió diseño gráfico y lleva más de 20 años en la empresa. Su experiencia y compromiso garantizan que cada proyecto salga con la máxima calidad y respeto por el proceso.

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