Cómo calcular el tamaño de una etiqueta correctamente
Cuando un cliente me pregunta qué tamaño debe tener su etiqueta, casi siempre espera que le dé una medida exacta. Sin embargo, la realidad es que no existe un tamaño universal. La medida ideal depende del envase, de la información que debe aparecer y, sobre todo, de la imagen que quieres transmitir.
En este artículo quiero explicarte cómo calculo el tamaño de una etiqueta para que puedas tomar una decisión acertada desde el principio.
1. Empieza midiendo el envase
Lo primero que hago siempre es medir la superficie donde irá colocada la etiqueta.
Si el envase es cilíndrico, como una botella o un bote, necesito conocer dos datos:
- El diámetro.
- La altura disponible.
Con esta información puedo calcular el perímetro utilizando esta sencilla fórmula:
Perímetro = Diámetro × 3,1416
Por ejemplo:
- Diámetro: 70 mm
- Perímetro: 70 × 3,1416 = 220 mm
Eso significa que una vuelta completa alrededor del envase mide aproximadamente 220 mm.
2. Nunca recomiendo cubrir todo el perímetro
Este es uno de los errores más frecuentes.
Aunque el envase mida 220 mm de perímetro, normalmente no conviene fabricar una etiqueta de esa misma longitud.
Siempre dejo un pequeño margen entre el inicio y el final de la etiqueta para evitar:
- Solapamientos.
- Arrugas durante la aplicación.
- Problemas cuando la etiqueta se coloca automáticamente.
Como regla general suelo dejar entre 2 y 5 mm de separación, aunque puede variar según el producto y el sistema de etiquetado.
3. Calcula toda la información que debe aparecer
Antes de definir el tamaño definitivo reviso todo el contenido que debe incluir la etiqueta.
Por ejemplo:
- Nombre del producto.
- Logotipo.
- Ingredientes.
- Información nutricional.
- Código de barras.
- Código QR.
- Datos del fabricante.
- Lote.
- Fecha de caducidad.
- Símbolos legales.
Muchas veces el problema no es el diseño, sino que simplemente no cabe toda la información.
Cuando esto ocurre existen varias opciones:
- aumentar ligeramente el tamaño;
- utilizar una etiqueta envolvente;
- crear una etiqueta de doble cara;
- incorporar un código QR para ampliar la información digital.
4. Ten en cuenta la forma del envase
No todos los envases permiten la misma superficie de etiquetado.
Por ejemplo:
Botellas cilíndricas
Son las más sencillas porque ofrecen una superficie uniforme.
Envases cónicos
Necesitan etiquetas con formas especiales para evitar que aparezcan pliegues.
Frascos pequeños
Aquí cada milímetro cuenta. Un texto demasiado grande puede ocupar toda la etiqueta y hacer que el producto parezca menos elegante.
Envases con curvas
En estos casos conviene reducir el tamaño o adaptar la forma del troquel para mejorar la aplicación.
5. La distancia de visualización también importa
No es lo mismo una etiqueta que se observa desde una estantería que otra que el consumidor sostiene en la mano.
Por ejemplo:
- Un vino necesita captar la atención desde varios metros.
- Un cosmético suele verse a corta distancia.
- Un producto industrial prioriza la legibilidad frente al diseño.
6. No olvides el sistema de aplicación
Si las etiquetas se colocan manualmente, existe bastante libertad para elegir el tamaño.
Pero cuando se utilizan etiquetadoras automáticas hay que respetar determinadas medidas mínimas y márgenes para que la aplicación sea perfecta.
7. Haz una prueba antes de imprimir
Este es probablemente el consejo que más doy.
Antes de imprimir miles de etiquetas, imprime el diseño en una hoja normal, recórtalo y colócalo sobre el envase real.
En pocos segundos comprobarás si:
- el tamaño resulta proporcionado;
- el texto se lee correctamente;
- el código de barras tiene espacio suficiente;
- el producto transmite la imagen que buscas.
La mejor etiqueta es aquella que consigue equilibrar tres aspectos:
- una buena presencia visual;
- una lectura cómoda;
- una aplicación sin problemas.
Albert Sanz
Jefe de Preimpresión
Estudió diseño gráfico y lleva más de 20 años en la empresa. Su experiencia y compromiso garantizan que cada proyecto salga con la máxima calidad y respeto por el proceso.
Albert Sanz
Jefe de Preimpresión
Estudió diseño gráfico y lleva más de 20 años en la empresa. Su experiencia y compromiso garantizan que cada proyecto salga con la máxima calidad y respeto por el proceso.